4 combinaciones que funcionan para trabajar en invierno sin sacrificar estilo, comodidad ni abrigo.
En invierno, vestirse para la oficina es encontrar el equilibrio perfecto: estar abrigada, cómoda y arreglada sin sacrificar nada. La buena noticia es que es totalmente posible. Solo necesitás elegir bien las prendas y entender cómo combinarlas.
Abrigarse en capas no significa ponerte todo junto. Es elegir prendas que trabajen en armonía: una remera, una camisa, un buzo, un abrigo. Así podés sacar o agregar según la temperatura del día y del lugar donde estés trabajando.
La magia está en mezclar lo cómodo con lo arreglado. Un jogging puede convivir con un saco. Un sweater grueso puede ser capa de un look sofisticado. La idea es que te sientas bien pero te veas cuidada.
"Un saco sobre un jogging transforma todo. No parece deportivo ni pijama, sino algo pensado y versátil."
Apostá a los tonos neutros: chocolate, beige, negro, azul oscuro, blanco, gris. Estos colores combinan entre sí sin esfuerzo y son la base de cualquier look versátil de oficina. Podés jugar con texturas en la misma gama para sumar interés y profundidad sin complicarte.
Un buen abrigo —un trench, un saco de paño, una campera de calidad— eleva cualquier combinación de ropa básica. Es lo que ven primero y lo que marca la diferencia entre un look descuidado y uno arreglado.
Prestá atención a esta combinación. Cómo queda el azul con chocolate y beige: espectacular. La campera Añada es el protagonista: ese corte bomber con el elástico atrás es soñado. Debajo va la remera Teddy en beige y la camisa de jean como capa intermedia.
El wide leg Rastro es ese jogging rústico bien ancho, queda espectacular y es súper abrigado. Si la temperatura baja más, encima va el saco de paño Altura en chocolate. Un look que se puede seguir abrigando sin perder esa onda canchera que buscás para la oficina.
Este es el secreto que pocas conocen. Con un saco de paño, el look da completamente distinto. El protagonista es el pantalón jogging Casis: bien relajado, elástico, cordoncito, bolsillos, y ese puño abajo muy canchero. En los pies, las zapatillas Adele en tiza: básicas, las que funcionan con todo.
Perfecto para viernes casual, coworking o días de muchas horas fuera de casa. El jogging te permite moverte y estar cómoda. Pero el saco te da esa elegancia que necesitás para la oficina. Es la mejor combinación de comodidad y estilo.
El trench largo Pedregal en negro es lo que primero tienen que tener, sí o sí. Es divino, está forrado, tiene bolsillos, cruza y abrocha. Debajo va el buzo Altamira de cuello alto con tela de calidad increíble, y la camisa Vendimia blanca oversize. Esas camisas van siempre.
En la cintura, el jean Maison en negro gastado que agrega profundidad. Y las botas Herencias de cuero con herilla lateral y punta cuadrada. Total black pero con ondas, porque cada pieza suma texturas distintas. La clave está en mezclar capas. Perfecto para reuniones importantes.
Cuando no sabés qué ponerte, un set monocromático te lo resuelve todo. El saco Angélica es un blazer de paño forrado con color espectacular. Con este saco encima, todo se convierte en un look elegante.
El set Cumbre en chocolate es tela Cupro (piel de durazno, súper suavecita) con camisa y pantalón en la misma tela. Puedes usarlo de mil formas: botones abrochados, abierto, o completamente suelto. Las Texanas Saison en chocolate cierran el monocromo.
No es ponerte todo junto. Es elegir prendas que trabajen en armonía: remera, camisa, buzo, abrigo. Así podés sacar o agregar según la temperatura.
Un jogging puede convivir con un saco. Un sweater grueso puede ser capa de un look sofisticado. Sentite bien pero vete cuidada.
Chocolate, beige, negro, azul oscuro, blanco, gris. Estos colores combinan sin esfuerzo y son la base de cualquier look versátil.
Un trench, un saco de paño, una campera de calidad elevan cualquier look. Es lo que ven primero y marca la diferencia.
No sacrifiques comodidad por estética. Zapatillas modernas, botas de cuero, texanas: hay opciones que funcionan todo el día.
Un set resuelve mitad del look. Solo tenés que agregar abrigo y calzado. Cero complicaciones, máxima elegancia.
Look 3 (total black) o Look 4 (set + saco). Los más refinados sin perder la onda.
Cualquiera de los cuatro funciona. El Look 1 (azul + chocolate + beige) y Look 2 (jogging + saco) son especialmente buenos.
Look 2 (jogging + saco) es tu mejor aliado. Cómodo para el día completo pero con elegancia.
Agarrá un set. Te resuelve todo sin pensar en combinaciones. Look 4 es perfecto para esto.
Usa sacos entallados, jeans y sweaters ajustados que siluetean. Un saco de paño encima es lo que hace la diferencia.
La elegancia se logra con buen gusto, no con incomodidad. Un jogging con saco es más elegante que estar incómoda.
Azul + chocolate + beige quedan espectaculares. Las combinaciones audaces le dan onda a tu look.
Un set te resuelve todo sin pensar. Además tiene mil posibilidades: abierto, cerrado o completamente suelto.
Jugá con texturas y cortes: buzo de cuello alto, camisa oversize, botas con detalles. Eso le da personalidad.
Buscá prendas bien terminadas: capucha forrada, puños bien marcados, sacos todo forrado. Eso marca la diferencia.
Sacos, camperas, jeans, sets, sweaters, básicos, zapatillas, botas. Prendas versátiles que combinan entre sí, con onda, cómodas y durables.
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